miércoles, 16 de septiembre de 2015

DUARTE


El otoño es una estación controvertida. Los chavales de mi academia la odian miserablemente. En cambio, tengo amigos que florecen cuando llegan las primeras lluvias.

Se podría decir que el inspector de policía Daniel Duarte pertenece al segundo grupo. En otoño se jubila y está deseándolo. Le queda exactamente una semana. De ahí, el título de la novela de José Payá Beltrán: La última semana del inspector Duarte (Click ediciones, 2015).

Esos cinco días serán complicados para él y emocionantes para nosotros, los lectores, pues estarán repletos de casos. La desaparición de la adolescente Mónica Navarro es el misterio central de la novela. Engarzados como rubíes aparecen otros enigmas no menos sugerentes. Pero quizá el aspecto más novedoso del libro consiste en que, previo al desenlace de cada aventura, el escritor lanza un desafío al lector atento para se adelante al inspector Duarte.

No cabe duda de que —mediante el lenguaje pulcro y exacto que le caracteriza— José Payá Beltrán ha construido un personaje profundamente humano. Así, por ejemplo, se comporta de un modo tan racional que le perdonamos que sea un violador contumaz de las leyes antitabaco. En este sentido, recuerda vagamente la debilidad de Holmes por la cocaína y se acerca más al impertérrito padre Brown de Chesterton.

El Watson de Duarte se llama Crespo, un joven policía que le da la réplica en las investigaciones. Pese a su probada inteligencia, al tipo no le gusta leer. Sin embargo, el viejo despertará su curiosidad utilizando un método que parece sacado de Harry el Sucio. De hecho, toda la novela es una cruel invitación a la lectura.

El género policiaco, quizá para rebajar la carga dramática, siempre destila alguna hebra de ironía. Por eso, en la urbanización Las Malvas se comete un asesinato. Y uno de sus presuntos brazos ejecutores se llama Consuelo.

Desconozco si José Payá Beltrán tiene previsto escribir más aventuras de Duarte. Espero que, si no le convence esta reseña, sus alumnos le persuadan.


10 comentarios:

  1. Muy interesante. Me encanta este género y ya he catado la escritura de José Payá Beltrán, así que, seguro que esta novela me encantará.

    Un abrazo.

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    1. Seguro que lo hará. Emoción a raudales y la posibilidad que nos brinda este escritor de entrar en el juego y adelantarnos a la solución del enigma.

      Un abrazo.

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  2. Buena critica, refleja la verdad, toda la verdad y nada mas que la verdad. Se nota que me gusta el genero policiaco.

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    1. Bienvenido, Juan. A ver si el género me despierta la inteligencia. De los casos que se plantean en el libro, acerté solo uno.

      Un saludo.

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  3. José, pues según relatas es un libro muy a tener en cuenta para futuras lecturas.

    Gracias por compartir tus impresiones.

    Un abrazo.

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    1. De momento, solo está disponible en versión digital, lo cual me ha permitido estrenar mi dispositivo electrónico.

      Un abrazo.

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  4. Yo ando metida de lleno en Puzle de sangre y, como adelanta el prólogo (por cierto, gran prólogo) me estoy divirtiendo de lo lindo (lo siento por los muertos). Seguro que Duarte también me gustará.

    Un abrazo.

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    1. Y además, como le decía a Alicia, lo tienes en formato digital. Desde que descubrí que en el ebook se pueden buscar palabras o frases favoritas, estoy como loco. Es algo que no tiene el libro en papel.

      Un abrazo.

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    2. Gracias por la pequeñísima parte que me toca (la de humilde prologuista). No sé si el prólogo es "grande" como lo calificas, pero, si lo es, el mérito es enteramente de la novela, que sí que es indiscutiblemente grandiosa.

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    3. Bienvenido, Vincent Price. La culpa es mía por dejarle libros a Maribel.

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