jueves, 19 de mayo de 2016

PELUSILLAS EN CASA DEL LIBRO



En una ocasión, charlando con mi editora, le comenté con guasa alicantina que jamás invitaba a las presentaciones a amigos porque no quería perderlos. Se rio de mi ocurrencia. Sin embargo, es una cosa muy seria. No está la vida para ir derrochando amistades que algún día puedes necesitar para algo importante.

A Esther Planelles no la invité a la presentación en Casa del Libro, entre otras cosas porque es coautora de PELUSILLAS EN EL OMBLIGO. Aguantó estoicamente las dos horas que tardo en acicalarme y, a continuación, fuimos dando un paseo hasta la librería.





















Cuando entramos en la tienda del centro, el escritor Pepe Payá ya se encontraba allí. Tampoco lo había invitado a la presentación. Le había pedido que presentara el libro. Y accedió con la amabilidad que le caracteriza.

Un público pequeño pero matón había ocupado todas las sillas, de modo que decidimos proteger las nuestras de cualquier posible hurto sentándonos en ellas. Entonces se hizo el silencio y hubo que empezar. El gran dilema de aquella tarde no fue qué decir sino hablar con o sin micrófono. Por un lado, se oía perfectamente sin él. Por otro, el acto se desarrollaba en medio de una tienda abarrotada de gente a la búsqueda de novedades editoriales. Sólo faltaba que un empleado gritara a pleno pulmón: «¡Oído cocina, una novela de Lucía Etxeberría muy hecha y al punto de sal!».



















He de admitir que invité a gente por las redes sociales, pero casi nadie aseguró que vendría. Mucho mejor. Resultó una verdadera sorpresa hallar entre el público a Inma, compañera de senderismo que leyó dos veces Vareando nubes. También estuvo allí Rafa, un antiguo alumno. Y no me olvido de Vicente, el risueño compañero de Juan XXIII con el que todavía se puede charlar un buen rato.

Mediante el argumento de que escribir cansa mucho, conseguí que el personal leyera varios microrrelatos. Esther había preparado unos sobres con delicados dibujos y mi hija estaba loca por repartirlos.

A lo largo de estos meses de promoción, he podido comprobar el cariño de gente que ha dejado sus ocupaciones cotidianas para venir a una presentación. En especial, agradezco el apoyo de la gran familia de DASYC. Nos vemos en el próximo libro.

7 comentarios:

  1. Genial, Jose. Se os ve felices. Me alegro de que vuestros lectores estuvieran ahí, apoyando.

    Lo cierto es que en una librería, entre el mogollón de libros, las pelusillas destacan. Lo pudo comprobar ayer.

    Felicidades.

    Un abrazo.

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    1. Gracias, Maribel, por todo tu apoyo.

      Nunca imaginé que publicar un libro en papel fuese tan emocionante; la experiencia ha merecido la pena.

      Felicidades a ti también por todos los proyectos en los que has participado hasta ahora, tanto los literarios como los festivos :-D

      Un abrazo.

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    2. Yo creo, Maribel, que la felicidad de haber cumplido otro reto no te la quita nadie. Y era un libro muy difícil de colocar.

      Un abrazo.

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    3. Me uno al agradecimiento de Esther, pues Maribel siempre es la primera que pregunta cómo ha ido una presentación. No solo es buena escritora, sino amiga insustituible.

      Un abrazo.

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  2. Un buen relato de la experiencia. He visto el vídeo y lo que me parece más complicado es que os pudierais concentrar en decir algo entre tanto barullo alrededor.
    Enhorabuena, prueba superada!
    Un beso

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    1. Gracias. Ni Bruce Lee se concentraría entre tanto barullo. De hecho, creo que me fui por los cerros de Úbeda en algún momento. Los políticos lo hacen constantemente.

      Un abrazo.

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    2. La verdad es que sí fue un poco abrumador para todos. Igual debimos empezar por un sutil ejercicio de relajación, como cuando los niños llegan del recreo. XD

      Un abrazo, Charo ;-) Siempre estás en los detalles.

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