jueves, 25 de marzo de 2010

QUÉ GRANDE ERES, CABRONA

¡Mira que ganar una novela histórica, con la grima que me dan!
Ayer por la noche seguí el PREMIO AZORÍN DE NOVELA 2010. Nuestra amiga bloguera y coautora de El pintalabios, Maribel Romero, concurría a él con la novela El peso de las horas. Esta ilicitana era una de las diez finalistas. Y se clasificó en segundo lugar, a un voto de la ganadora. Como lo oyen.
Sólo un pequeña reflexión sobre el evento, que tuvo lugar en el hotel Meliá de Alicante. ¿No es un poco cruel tener a los escritores toda la noche esperando? ¿Es que no tenemos bastante con una Eurovisión? Son como críos...
Al final ganó Begoña Aranguren con la obra El amor del rey. Seguro que nadie le ha dicho: qué grande eres, cabrona. Eso está reservado al segundo puesto. Enhorabuena, Maribel. Por cierto, ahora que sólo te espera la publicación del libro e interminables colas para que lo firmes, ¿cuándo tomamos un café?



4 comentarios:

  1. Jajaja, muchas gracias, José Antonio. En un día como hoy me viene de perlas ese título de "qué grande eres, cabrona" reservado para los segundos puestos, jajaja.
    Estoy preparando crónica. A ver si la puedo colgar esta noche.
    El café cuando quieras.
    Un abrazo.

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  2. Sí, me figuro que te acostarías tarde... Si es que yo no entiendo por qué no hacen este tipo de eventos a las nueve de la mañana. Que puedes estar toda la noche de juerga y luego ir pinplao a recoger tu premio, si te lo dan. Espero la crónica con impaciencia.
    Y lo del café... avísame por email cuando te vaya bien. Seguro que estás mucho más ocupada que yo.

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  3. Joder Jose Antonio ¡Encima la ganadora es de Bilbao! Espero que eso no empañe nuestra fama de brutos pero buena gente ja,ja,ja. Que sepas que para bastantes vascos no es profeta en su tierra. Además su historia con Villalonga, por muy mujeriego e interesado que pudiera ser,sacó de ella lo peor tras su separación...
    Un abrazo

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  4. No conozco a la señora ni tengo el gusto. Igual su novela de amoríos palaciegos está de muerte. Lo que es probable es que me lea antes la de Maribel: el tema de la muerte siempre me ha atraído mucho. Figúrate que cuando era un adolescente paseaba por el cementerio de mi ciudad. Mira en lo que me he convertido: de un romántico a un guasón.

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