«¿No te da vergüenza con lo mayor
que eres?», preguntó el vigilante de seguridad mientras extraía del bolso con
precisión quirúrgica braguitas de todos los tamaños y colores. Tangas incluso. Alegría
estaba tan cachonda que no veía la hora de encerrarse en la habitación de su
novio para compartir la hazaña en redes sociales.
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Una forma diferente de divertirse
ResponderEliminarAbrazo, José Antonio
Divertido es que su madre sea la cajera.
EliminarUn abrazo.
Vamos, que las ha robado y va a hacerle a su novio un desfile con ellas para después pasarla a cualquier mierda de red social, ¡¡estos niños, estan perdiendo el norte!!.
ResponderEliminarSaludos
No creo que el vigilante de seguridad la deje llevárselas a casa, aunque quién sabe. Sería otra historia.
EliminarSaludos.
Dos errores, robar y publicar. Afortunadamente no representa a toda la juventud, aunque de los otros nunca hablamos. Un abrazo
ResponderEliminarLlámame iluso, pero yo también quiero creer que nuestros jóvenes se divierten más allá de las redes sociales.
EliminarUn abrazo.
Es una pena que algunos jovenes y no tan jovenes pierdan el tiempo con tanto postureo en redes sociales.
ResponderEliminarSon jóvenes y han nacido entre algodones tecnológicos. Para nuestra generación es más fácil escapar del postureo.
EliminarUn abrazo.
Si no postean, sienten que no son. Triste. Un abrazo
ResponderEliminar"All you need is post" cantarían los Beatles ahora.
EliminarUn abrazo.