Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Entradas populares
-
Llevo dos horas aquí de pie, con la sonrisa congelada, esperando que algún paseante me mire. Todos pasan de largo. Cuando recibo la visita t...
-
Mi padre utilizaba algunas palabras que se me han grabado a fuego en la memoria afectiva. Además, les daba un sentido muy peculiar. Cuando a...
-
«Año Nuevo, vida nueva», se dijo Maribel cuando mordió la yugular del senderista que examinaba su fingida torcedura de tobillo a la romántic...
Vistas de página en total
286854
Ten por seguro que esa parte de ti, la que está dentro del libro, ya no te pertenece.
ResponderEliminarComo dije en La nieve, tus nubes llevaron luminosidad al País Vasco.
Un abrazo.
Enhorabuena, primo. Cuando el trabajo se hace bien, una de las consecuencias es esa: ser a través de los demás.
ResponderEliminarUn saludo.
Jose, esa foto también será una de las imágenes de nuestra vida para guardar en la memoria, en el ordenador y en el corazón. Tras los momentos de emoción que nos brindó Mari Carmen, no creas que los tuyos se quedaron a la zaga. Gracias de nuevo por aprovechar la publicación de tu libro para poder estar más cerca de nosotros.
ResponderEliminarOye, que me ha gustado lo de varear copos de nieve. Después de varear tus nubes es lo más parecido a varear la lana hecha bolas apelmazadas de borra que esponjaba mi abuela con vara de avellano.
Un abrazo.
Hay que ver, Maribel, lo que uno viaja sin moverse de Alicante cuando va en el corazón de la gente.
ResponderEliminarUn abrazo.
Creo que de eso hablamos una vez, primo: de no tener prisa, de cuidar lo que uno dice y como lo dice por escrito. Tú, que eres poeta, lo sabrás.
ResponderEliminarUn abrazo.
Siempre te las ingenias, Alicia, para no soltar a nadie de la mano, y te lo agradezco profundamente: esto de escribir o varear nubes es solitario de cojones. Pero es el oficio más apasionante del mundo, como el recuerdo entrañable de tu abuela.
ResponderEliminarUn abrazo.
Yo que he estado buscando una vara de avellano, dicen que son las más flexibles y duras, para varear nubes a tu lado, y has cambiado de entrada. Es normal, pero lo bueno es que todo queda, ya sea escrito o guardado en la retina...Y te puedo asegurar que tu libro me ha vareado bien fuerte, primero por la coincidencia en fechas y segundo porque siempre me alegro de tener un libro de un compañero en las manos.
ResponderEliminarTodavía no lo he leído, quiero dedicarle el tiempo y la tranquilidad necesaria, que ahora no dispongo, para poder disfrutar de él.
De mis paseos por el boque te traigo un regalo, espero que te guste.
http://blog.nuestroclima.com/?p=370
Besos y un fuerte abrazo.
Esperemos, Mari Carmen, que nuestros libros vareen fuerte allá donde vayan. Seguro que sí, con paciencia y una caña.
ResponderEliminarMe han gustado mucho las nubes que me has traído; yo no tengo paciencia para observar formas, pero sí para dar forma a los sueños tanto propios como ajenos.
Un abrazo.