Hay canciones malditas en la vida de cualquier persona. Me refiero a las que uno no puede escuchar sin ponerse perdidamente nostálgico. No digo que la nostalgia sea mala, al contrario. Sin embargo, estas canciones atraviesan una línea imaginaria de sensiblería y ñoñez que consigue dejarnos hechos un guiñapo. La mía se llama «Llanto de pasión» (El Último de la Fila). Auténtica droga dura para amantes de la lágrima fácil. Todo esto para comunicaros que El Mirador se toma vacaciones veraniegas. Ya podéis mesaros los cabellos con desesperación. Hasta la vista, mirones.
martes, 4 de julio de 2017
CANCIONES MALDITAS
Hay canciones malditas en la vida de cualquier persona. Me refiero a las que uno no puede escuchar sin ponerse perdidamente nostálgico. No digo que la nostalgia sea mala, al contrario. Sin embargo, estas canciones atraviesan una línea imaginaria de sensiblería y ñoñez que consigue dejarnos hechos un guiñapo. La mía se llama «Llanto de pasión» (El Último de la Fila). Auténtica droga dura para amantes de la lágrima fácil. Todo esto para comunicaros que El Mirador se toma vacaciones veraniegas. Ya podéis mesaros los cabellos con desesperación. Hasta la vista, mirones.
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