Al ir a matar una mosca que lo estaba distrayendo
de un ardor que creía olvidado, perdieron la oportunidad que, a sus ochenta
años, solo se presenta de tarde en tarde. No tenían ninguna prisa. Esperarían
tanto como fuera necesario. Volver a enamorarse es una cosa muy seria.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Entradas populares
-
Mi padre sigue vivo en algunas de las palabras que empleaba deformándolas a su gusto o dándoles un sentido muy peculiar. Cuando menos lo esp...
-
Mi madre me vendió muchos libros en el pasado. Sus amigas catequistas fueron durante una época lectoras fieles y también críticas despiadada...
-
Mi hija dice que no le entusiasma leer cuentos, pero los míos sí le gustan. No he indagado en sus razones, aunque las imagino. Cuando uno em...


Como espere mucho se le pasa el arroz.
ResponderEliminarSaludos
Y que lo digas.
EliminarUn saludo.
Los tiempos cambian cuando envejecemos. Lo que antes era puro rock se convierte en folck.
ResponderEliminarLo importante, supongo, es seguir escuchando la música juntos.
EliminarUn abrazo.