La pasada Semana Santa anunciaba, pues así me lo había confirmado el crítico literario, que iba a publicarse una reseña de VAREANDO NUBES en el suplemento ARTE Y LETRAS del diario INFORMACIÓN. Por razones misteriosas se ha retrasado hasta finales de abril.
El crítico se ha disculpado, aunque la culpa no sea suya, y no puedo dejar de reseñarlo en estas líneas.
De camino a Albacete, lo que más me preocupaba no era mi pequeño contratiempo, sino que alguien se hubiera tomado la molestia de comprar el diario. Recuerdo el WhatsApp que envié a algunos amigos intentando advertirles: «No lo mires. Me han sustituido por un paso de Semana Santa». Uno de ellos me contestó: «Será cuestión de hacerte costalero». Un primo me aconsejó que cambiara el título del libro, que pasaría a llamarse Vareando Periodistas. Una colega me animó a escribir un cuento.
No me he hecho costalero; antes costolero y que rule. Tampoco es cuestión de marear con el nombre del libro; ya lo hicieron otros, convirtiéndolo en Mareando Nubes, Veraneando Nubes, Bareando Nubes y otras opciones menos correctas ortográficamente. En cuanto a lo de escribir un cuento, casi creo que el cuento me ha escrito a mí.

















