
miércoles, 26 de octubre de 2022
TARDE DE DOMINGO

miércoles, 19 de octubre de 2022
ENTRESIJOS
miércoles, 5 de octubre de 2022
LA ISLA
El náufrago contempla el amanecer anaranjado
mientras juguetea con los mechones de su barba. Al principio, el fenómeno es
solo un punto en el horizonte. Poco a poco, distingue la canoa. No sabe si reír
o llorar, si saltar a la pata coja o rebozarse en la arena. Cuando faltan escasos
metros, se introduce en el agua y ayuda a la remera a alcanzar la playa. Una
vez allí, descubre con angustia que casi ha olvidado el lenguaje. En cambio, la
mujer está encantada de conocerle porque tiene una oferta inigualable de
telefonía. Abatido ante la falta de rescate, responde solo: «Permanencia».
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
Entradas populares
-
«Quién no desearía poder ser otro», cantaba Enrique Bunbury en No fue bueno, pero fue lo mejor . En El peligro de estar cuerda , Rosa Mont...
-
Mi padre sigue vivo en algunas de las palabras que empleaba deformándolas a su gusto o dándoles un sentido muy peculiar. Cuando menos lo esp...
-
Aunque lo importante de los libros está dentro, no se puede desdeñar una imagen sugerente que atraiga al lector. Dicho esto, quiero contaros...


