«Se ha abierto una grieta entre nosotros», dijo Sandrine
a François a través de un mensaje de móvil. Después de cuatro días con sus
cuatro noches sin salir de la habitación del hotel Bombay, él había bajado diez
minutos a comprar tabaco.
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besos
ResponderEliminarMucha
Un maltratador François... deberían castrarlo y encarcelarlo y cambiarle el nombre para que fuera inclusivo y feminista.
ResponderEliminarSi se salva de morir lapidado ya puede dar gracias.
Pobre Sandrine... otra víctima de los monstruosos hombres malvados...
Qué grande es la ironía.
EliminarSaludos.