miércoles, 25 de marzo de 2020

PRISIONEROS




El equipo de profesores de Academia Nova suele quedar los viernes en la cafetería Nova Pinoso para hacer terapia de grupo. Es más barato y divertido que un psicoanalista. Recuerdo que aquel viernes trece hubo un emocionante acuerdo tácito: no mencionar el Coronavirus. Ha pasado ya una semana desde entonces.
            
Durante estos días de aislamiento, he echado de menos a la gente como cualquier persona. Esta enfermedad, tan silenciosa como las calles de nuestras ciudades, ataca la esencia de lo que somos: seres sociales. Los abrazos, los besos, las caricias, las bromas y las charlas forman parte de nuestro ADN. Lo habíamos olvidado con tanta red social y tanto mensaje de móvil.
            
Sin embargo, el encierro ha puesto sobre la mesa una vieja carencia de nuestra sociedad: la gente no sabe estar sola. No hablo de los merecidos aplausos que cada tarde, a las ocho, dedicamos a nuestros sanitarios. Me refiero a las series, películas, libros, conciertos y demás pamplinas con las cuales nos agobian indecentemente. Incluso algunos escritores se están dando un baño de ego leyéndonos sus obras en vídeo. Yo y solo yo soy dueño de mi tiempo. El lobo estepario que vive en mí no aguanta esta epidemia de estupidez.
            
La crisis económica nos enseñó a vivir de otra manera. Yo cambié las compras compulsivas por un voluntariado que, a día de hoy, me sigue dando grandes satisfacciones. Espero que este virus nos contagie ganas de pasar tiempo con nuestros semejantes, pero, sobre todo, más autonomía sin caer en actitudes misántropas.

8 comentarios:

  1. Superé... 🙏👏👏👏 los. Viernes en la cafetería son encuentros habiertos \℅=

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  2. Ne hiciste recordar la primera sesión con mi Psic., le decía que me gusta estar sola, que lo disfruto, en base a preguntas que para mí no tenían sentido me hizo ver, desde dónde y el por qué.
    Yo lo que tengo que aprender es a ser más social, recibir y ofrecer besos y abrazos y aceptar la cercanía, ahora con este confinamiento y a falta de mi soledad me siento un tanto invadida, extraña sensación.

    Me gustan tus temas, son tan reflexivos

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    1. La soledad siempre está ahí, sobre todo si eres hijo único como yo. Por eso, no desaprovecho las ocasiones de socializar.

      Un abrazo.

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  3. A mí lo que me asombra es la gente que dice que se aburre...a mí no me da tiempo a hacer todo lo que quiero.
    También es verdad que no es lo mismo pasar este confinamiento estando con alguien que completamente solo.
    Un beso

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    1. Aburrirse es bueno a veces. En el domingo eterno que nos ha tocado vivir, todos los sentimientos están permitidos menos la insensibilidad.

      Un abrazo.

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  4. Aunque esta situación anómala debería hacernos replantear muchas cuestiones en todos los ámbitos, tengo la sensación de que no van a cambiar mucho las cosas cuando pase todo esto. Emprenderemos una huida adelante y nos acabaremos olvidando con el tiempo, supongo que por comodidad y por no complicarnos la vida, y no va a servir para plantearnos otro manera de vivir.

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    1. Yo tampoco creo que esto nos vaya a hacer hermanitas de la caridad, pero quizá sí valoremos un poco más el aire que respiramos y a la gente que tenemos cerca.

      Un abrazo.

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