miércoles, 9 de marzo de 2011

COCA-COLA























Antes de comenzar el taller de jabones, le advertí que sólo disponía de algo de dinero para tomar un refresco mientras él se divertía, de modo que no era posible montar luego en el castillo hinchable.
Nunca tomé aquel refresco, pues el bar anexo al taller estaba abarrotado de padres bebiendo coca-colas.
Al llegar a casa, Alfonso alabó misteriosamente las cualidades del castillo hinchable y, en un momento dado, me preguntó con cara de circunstancias cuánto valía una coca-cola. Lo detuve camino de su hucha. Pensaba pagarme el supuesto sacrificio de haber estado sediento toda la tarde. Lo saqué de su error e insistió en darme el euro que me había gastado.
No fue fácil convencerlo de que no me debía nada. Bueno, quizás otra tarde juntos.


miércoles, 2 de marzo de 2011

NETWRITERS

Hace pocos días, concretamente el 20 de febrero, algunos escritores botaban el trasatlántico Netwriters, una zona de encuentro para amantes de la palabra en todo el mundo. Y fíjense que no digo escritores, sino amantes de la palabra, pues una buena amiga me expresó sus dudas de si le estaría permitido participar en tan selecto club. Quede claro, por tanto, que las puertas de Netwriters están abiertas a cualquier persona interesada por la cultura, sea escritor profesional o novel, poeta famoso o maldito, editor loco o cuerdo.

Uno de los fundadores de Netwriters, Emilio Porta, me pedía permiso hará un mes para colgar un texto mío en la maratón literaria que inauguraría el trasatlántico. Acepté encantado su invitación, aconsejándole que escogiera algo que me representara. Con gran sorpresa por mi parte, descubrí El mosquito junto a relatos de Soledad Puértolas o Maribel Romero. Me siento chico entre tanto gigante, pero es un honor poder decir: I was there.

miércoles, 23 de febrero de 2011

EL ARCANO SIN NOMBRE

















¿Recuerdan al enigmático doctor Schreck? Es el tarotista que predice la suerte a cinco pasajeros de un vagón de tren en la película Doctor Terror (1965). Felisa Moreno Ortega consigue en Trece cuentos inquietantes (Hipálage, 2010) una atmósfera de curiosidad y opresión similar a la que sienten las víctimas del inolvidable Peter Cushing, que resulta ser el ángel de la muerte divirtiéndose un poco antes de llevárselas.

Afortunadamente, una aguda sensibilidad social impulsa a Felisa Moreno a utilizar la muerte como mecanismo de reflexión más que como puro medio de entretenimiento.

Ya en “El sueño dorado” la autora nos presenta a una mujer que se resiste al paso del tiempo. Obsesionada con recuperar la juventud, ofende a la empleada que le va a aplicar el tratamiento de belleza. Un error que puede costarle caro. El final conmociona tanto como leer por primera vez a Edgar Allan Poe.

Otro rasgo de la ficción de Felisa Moreno es que el miedo, la inquietud, la zozobra proceden de hechos absolutamente cotidianos: “Cuando mi cuerpo despierte seré escritor; no inventaré nada, contaré historias de personas anónimas”. Evocando los negros ojos de Lady Ligeia, en el relato “La piel de la serpiente” asistimos a la paralizante resurrección de una persona sin el consentimiento de otra.

Si la muerte puede ser asfixiante, no lo es menos la soledad y la incomunicación de la vida en pareja. Ejemplo de ello es “Tiempo detenido”, que además nos deleita con la presencia excepcional de un objeto fantástico. Se trata de un reloj que sirve para detener el tiempo, aunque no funciona si no ponemos un poco de empeño por nuestra parte.

En el aspecto técnico, la escritora se sirve de frases cortas y precisas como un bisturí, creando un estilo muy descriptivo. Quizá echo de menos una mayor presencia del punto en lugar de tanta coma. No obstante, espero que Felisa Moreno se mantenga en sus trece. Necesitamos literatura sin trampa ni cartón que no nos deje indiferentes, sino que nos transforme.

miércoles, 16 de febrero de 2011

ELLA

Hace dos semanas que mi hija empezó la guardería.
—¿Qué tal? ¿Cómo se va adaptando el angelito? —pregunta una amiga por la calle.
—No lo llevo mal, gracias.
—Me refiero a la niña.
—Más bien los virus se están adaptando a ella.
El primer día me sentí como un pájaro herido y enjaulado, pero el segundo día… Ah, el segundo día. No crean, no hice nada de particular. Pero, igualmente, fue una experiencia memorable.

miércoles, 9 de febrero de 2011

KIKO VENENO EN ALICANTE

Hoy en día no es raro encontrarse híbridos como el flamenco chill out de Chambao o el flamenco tecno-pop de Camela. Sin embargo, el mutante jefe es Kiko Veneno, un músico nacido en Girona pero sevillano de adopción, que sirve un cóctel de flamenco, rumba catalana y rock.

El ambiente en el aula de cultura de la CAM era también una amalgama entre universitarios y cincuentones. A mi lado, un padre y su hija.

La banda se lanzó al ruedo, y al principio no supe si me encontraba ante Benedicto XVI o mi suegra, que es albina. Luciendo envidiable figura sin un gramo de grasa, entre el pelo, la camisa y el pantalón blanco no admitía duda: era Kiko, el Papa de la música blanca.

La primera canción no podía ser más acorde con la climatología: “Coge la guitarra cariño mío, coge la guitarra que hace mucho frío”. Luego siguieron los ritmos africanos de su último disco: “Dice la gente”. Esta coplilla, por cierto, la dedicó a los fumadores. Uno de los detalles más curiosos del concierto fue la tardanza de Kiko en arrancarse, al más puro estilo flamenco. De hecho, la banda solía tocar un buen rato hasta que él se decidía.

La noche se estaba caldeando, y Kiko preguntó al público cómo se encontraba de la voz. Aquello fue la chispa que acabó de prender en un Alicante algo tímido al principio. Llegaron, como no podía ser de otro modo, canciones como “Respeto” (del disco “Está muy bien eso del cariño”) o “Lobo López”, que parece compuesta para un servidor.

Con “Veneno” hacía rato que el público estaba levantado y los más osados bailaban en el pasillo central. El padre me lanzaba codazos en las costillas mientras se divertía con su hija.

No hay mejor forma de comenzar el año que compartiendo las ráfagas de alegría de este músico inigualable: “Tú me estás queriendo a mí un quince por ciento menos, no me lo niegues”.

miércoles, 2 de febrero de 2011

SIN HUMOS

El camarero me habló al oído, pese a que la música no estaba demasiado alta.
—Disculpe, está prohibido en lugares públicos. Le ruego que se desfogue en la terraza o en la calle.
—Pero, oiga, ¿me está tomando el pelo? ¿Cree que es fácil tomarse un cubata sin encender un cigarrillo? —pregunté colorado.
—Créame que le entiendo, pero son las normas. Además, un anciano se ha quejado de sus humos.
—¿Quién?
—Se marchó echando pestes de usted.

miércoles, 26 de enero de 2011

PONGA UN CHARLI EN SU VIDA























Si Mahoma no va a la montaña, la montaña irá a Mahoma.

Esto es lo que debió de plantearse Maribel Romero Soler antes de escribir Charli y los cinco peligros (Edimáter, 2010). Porque construir una novela infantil con las cualidades de una videoconsola (armas, peligros, pantallas…) no es sólo una genialidad, es hablar el mismo idioma que los chavales del siglo XXI.

Narrada desde el punto de vista de un niño de nueve años, la autora recrea el mundo de la infancia mediante un lenguaje ágil y sencillo, hasta el punto de que se permite gastar algunas bromas que hacen muy amena la lectura: «Les di pan con chocolate y les encantó, aunque también comieron queso, salchichón y patatas fritas. ¡Les gusta todo! Seguro que mi madre, en alguna ocasión, querría que yo fuera paloma».

En esencia, todos somos un poco Charli. Somos como Indiana Jones en busca del Arca perdida. Nos enfrentamos a peligros reales o imaginados, el más terrible de los cuales es la declaración de la renta. Sin embargo, en el camino aprendemos que el mayor tesoro es el amor por la lectura, el respeto por los animales y la naturaleza, el cariño por la familia. Sin olvidar, por supuesto, que debemos confiar en nuestras armas.

Quizás no convenzan estos sutiles tesoros a un niño. Por eso, Maribel Romero anuncia ya una segunda parte de Charli. Será porque nos ha dejado con la miel en los labios.

miércoles, 19 de enero de 2011

LO QUE FUE Y LO QUE SERÁ

Si 2009 fue el año de la locura de publicar el primer libro, 2010 ha sido el año de disfrutar escribiendo sin que nada ni nadie me moleste. Un auténtico lujo.

De todas formas, no he estado solo en este oficio de gusano. Gracias al blog he compartido éxitos y fracasos con otros escritores. Emilio Porta, Aster Navas, Maribel Romero, Mari Carmen Azcona y Alicia han sido el motor de muchos artículos, reseñas o microrrelatos.

El 2010 ha sido el año de presentarme a concursos literarios como un bellaco. Fui finalista de un concurso erótico con el microrrelato “Romanticismo”, que se puede leer en el libro 100 Microrrelatos erótico-románticos. También tuve el placer de colaborar en el número 11 de la revista digital Tirano Banderas, que publicó mi relato “Alevosía” en el anuario de la misma.

Recuerdo con especial cariño mi visita a la ONCE de Alicante y la tertulia que se organizó en la biblioteca de Liuva. Son reuniones que me dieron tablas en el difícil mundo de la oralidad.

El 2011 es el año en el que terminaré mi nuevo libro de cuentos, en mi línea irónica, pero con un mayor desarrollo de las tramas.

Navegando por internet, me encontré un día nada más y nada menos que con el escritor argentino Ernesto Sábato, autor de la novela El túnel. Como dice mi amigo José Ángel Ordiz, merece la pena escribir sólo por la gente que conoces.


miércoles, 12 de enero de 2011

EL FUEGO FATUO DEL PITILLO

Esther Planelles Arráez, una escritora con mucho talento
y asidua tertuliana de la biblioteca de Liuva, publica este microrrelato en el periódico 20 minutos (10-01-2011).


En todo el orbe no existía soberano más sabio y justo que el gran Rey Fuego; sus edictos eran acatados, y sus deseos, complacidos. Nada ni nadie osaba contradecirle, nadie ni nada detendría jamás el elegante gesto de su real mano.

Una tarde, durante el transcurso de una degustación de café, un ascua ingenua se atrevió a chisporrotear ante los morros del ardiente Rey; ¡semejante ultraje era imperdonable! La condena, irrevocable: ¡extinción bajo las aguas pestilentes! La rea de muerte fue conducida, sin demora, al pantano Pestilente y ejecutada tras la última exhalación crepuscular.
Dos regios días pasaron sin luto ni disgusto, pero la tercera noche del tercer día, el soberbio soberano recibió la desagradable visita del espectro del pantano. El muy bellaco flameaba sobre el Trono de Volutas embistiendo y chamuscando a su noble alteza; en un arrebato de furia, el Rey Fuego alzó su real cetro y atravesó al infame demonio.
De todos es sabido que no se pueden cazar moscas a pedradas, ni apagar fuegos fatuos a garrotazos –por muy reales que sean–; el espectro, pues, descargó su ira sobre los súbditos del Rey lanzándoles una plaga de pestilencia pulmonar. Y como sin vasallos no hay reino, el rey fatuo quedó consumido por la venganza de un fuego fatuo mancillado.

miércoles, 5 de enero de 2011

BAKUGAN


















—Será un Bakugan —ha dicho un amigo, también separado.
—No, no, te juro que ha pedido para Reyes una Bakugan, y puntualiza: del género hembra.
La dependienta de la juguetería, a la que conozco desde hace años, se ha reído de la ocurrencia de mi hijo. Luego, sin apartar la vista de mí, ha comentado como el que no quiere la cosa:
—Mi hija ha pedido exactamente lo mismo, pero a la inversa.



martes, 21 de diciembre de 2010

FELIZ NAVIDAD

No soy demasiado fan de la Navidad. La considero más bien una época de hacer balance.

Este 2010 hemos conseguido ganar el Mundial de fútbol, pero aún no sabemos si la gesta fue lograda por la selección española o por la plantilla del Barça. Protagonismos aparte, la mayoría de los españoles descubrimos partes de nuestra casa que no sabíamos que existían. El salón, por ejemplo, es mucho más cómodo que el bufé libre del chino.

Hablando de chinos, los sufridos escritores hemos descubierto que los lavabos públicos son una oportunidad para expresar nuestros sentimientos hacia esos señores que, no sólo no editan nuestros libros, sino que además se permiten discriminar a los que no cumplen sus intereses, la mayoría comerciales.

En la blogosfera he encontrado a muchos compañeros que no publican y lo proclaman con orgullo. También he coincidido con un grupo singular, llamado La Nieve, que da calor en la distancia. Mejor dicho, es un radiador humano. Y entre ellos, he de destacar la dulce quemadura de Alicia. Cuántas aventuras nos quedan por vivir.

A todos, Feliz Navidad y Divertido 2011.

lunes, 13 de diciembre de 2010

HASTA SIEMPRE MIRADOR

El otro día una alumna de la academia me dijo que su profesor de valenciano se estaba leyendo mi libro, que se lo habían recomendado. Evidentemente, no conozco a ese señor, pero me alegra que El Mirador ya lleve su propia vida. Esta anécdota me ha animado a reunir algunas de vuestras opiniones.



“Yo me asomé en “El Mirador” este verano. El cielo y el mar, testigos del encuentro, parecieron fundirse con el azul de la portada. Disfruté de un libro que bien pudiera ser el caleidoscopio de la sociedad, descrita desde una fina e inteligente ironía. Dietas de adelgazamiento, drogas, binomio sexo-amor, binomio sexo-religión, bandas juveniles, inseguridad ciudadana, familia… Una inmensa galería de personajes, temas y situaciones con la descripción de una realidad impregnada, en algunos casos, de momentos cortantes y eléctricos y en otros, a veces escondidas, unas pinceladas de ternura”.

Alicia, 26-X-2010


“No sé si puedo ser imparcial, pero El Mirador me parece un libro excelente y Jose, un escritor con un talento enorme. Evidentemente hay relatos que me gustaron más que otros. Siento predilección por los cuentos y relatos. Me fascina y maravilla cómo se puede contar una historia (y contarla bien) en dos páginas y terminar con un final sorprendente e inesperado. Jose lo consigue”.

Mª Luisa, 27-X-2010


“El Mirador del barco lo pone un autor original, con sentido de la ironía, ágil, que no sólo describe, sino que nos embarca en la continuación de la lectura sin dejar que el final sea una puerta cerrada. Un escritor que escribe como camina, como es, ajustando la palabra a los espacios para que no haya líneas de más, porque el lector no está para perder el tiempo. Con Jose Antonio López Rastoll sólo lo gana”.

Emilio Porta, 29-X-2010


“Un libro imprescindible para los amantes de lo breve, con relatos muy bien armados, cargados de ironía y con finales sorprendentes. Calidad literaria en estado puro”.

Maribel Romero, 26-VII-2010


“A mí me ha sorprendido la cantidad de colegas de tiza que pueblan los relatos. Se nota que el autor es del gremio y conoce el paño”.

Aster Navas, 28-X-2010

miércoles, 8 de diciembre de 2010

157 CARACTERES

Me presenté al concurso Movistar de microrrelatos gracias, de nuevo, a Alicia. He disfrutado mucho con este reto, ya que los cuentos no podían sobrepasar los 157 caracteres.
Creo que a este tipo de concursos les sobra profundidad y les falta una chispa de humor. Por ello, y porque Mari Carmen me lo ha pedido, les dejo uno de los tres relatos que participaron.


"Le pregunté si tenía trabajo y el vampiro de la puerta de la iglesia murió entre convulsiones y espumarajos."

miércoles, 1 de diciembre de 2010

PARAÍSO PERDIDO

Rosa Yáñez Gómez gana el 5º Concurso Literario de Hiperbreves Movistar con este precioso relato sobre las dificultades de algunos adultos para sacar el niño que llevan dentro.




"Dejé de ser niño el día que el canario escapó de la jaula y se quedó junto a ella buscando la entrada."

viernes, 26 de noviembre de 2010

LIBROS DE NIEVE

Es una gozada recibir libros de compañeros por correo. Primero fueron los de Emilio y Aster. Ahora le ha tocado el turno a Charli y los cinco peligros, la primera novela infantil de Maribel Romero Soler, publicada por Edimáter. De seguir así, me veré obligado a habilitar una nueva estantería en mi casa con un letrero: libros de nieve. Paradójico nombre si se tiene en cuenta el cariño con que me los envían.


martes, 16 de noviembre de 2010

EXITUS


¿Qué edad tienes? ¿Cuántos años crees que vivirás? ¿Crees que te dará tiempo a llevar a cabo todos tus planes?

Ante estas preguntas, lanzadas por boca de un cadáver abandonado en una sala de autopsias, los que llenábamos la sala Arniches de Alicante nos hermanamos. Incluso oí o me pareció oír algún suspiro.

Un científico negocia con el director de un hospital la experimentación con pacientes de un nuevo fármaco que puede derrotar al cáncer. Irónicamente, quien intenta encontrar la solución a esta enfermedad acaba padeciéndola y muriendo de ella.

Un hombre pierde su trabajo y no tiene más remedio que aceptar un empleo en una funeraria. Su veterano compañero le explica que el oficio de maquillar difuntos es una cuestión de sensibilidad.

Un hombre se cita en un restaurante con su hermano, un notario adicto al trabajo, para contarle algo importante. El notario recibe la llamada de un señor que no se decide a hacer testamento y esto desencadena una pelea entre hermanos. Se reprochan lo poco familiares que son, uno refugiado en su despacho y el otro en la soltería.

Tanto el hombre del restaurante como el cadáver de la funeraria son, en realidad, la misma persona: el científico desahuciado por los médicos.

Si tuviera que destacar algo de Titzina Teatre, la compañía formada por Diego Lorca y Pako Merino, sería la excelente coreografía de movimientos, gestos, miradas… que acompaña a los diálogos. Por cierto, también mérito suyo.

Una señora, sin duda despistada, le comentó a su amiga: «Qué pocos personajes tiene esta obra». En el velatorio, cuando el hermano recibe el pésame de la familia y amigos, conté por lo menos veinte.

Un veinte a una pieza valiente, llevada a sus últimas consecuencias por dos genios de la interpretación.

lunes, 8 de noviembre de 2010

UNA DE TEATRO

Esta semana Alicante se viste de tablas y no precisamente de multiplicar. Los fanáticos del sexto arte estamos de suerte. La XVIII Muestra de Teatro Español de Autores Contemporáneos regresa un año más.
En esta edición me ha tocado una entrada doble para ver Exitus, de los geniales Diego Lorca y Pako Merino, autores de la tragicomedia Folie à deux: sueños de psiquiátrico (2004).
Porque la vida es sueño y ya habrá tiempo de dormir.

jueves, 4 de noviembre de 2010

CORALES

“Podrá no haber poetas, pero siempre habrá poesía”, sentenciaba Bécquer en una de sus Rimas más famosas.

Con la sencillez que caracterizaba a los versos de Bécquer, Emilio Porta ratifica en Corales (Asociación de Escritores y Artistas Españoles, 2010) que la poesía es eterna.

Sirviéndose del coral, un ser vivo a caballo entre lo animal y lo mineral, establece comparaciones nada anecdóticas entre la poesía y la vida humana.

Para empezar, nosotros vivimos sujetos al calendario; la poesía representa una libertad desconocida para el ser humano. El solo atisbo de la misma hace que nos sintamos esclavos.

La poesía es la base de la vida. Sin ella, nos faltaría ese asombro y esperanza que nos salvan del absurdo de existir.

Por último, la poesía pasa desapercibida: “No por ocultos / menos existentes. / Ni por callados / menos sabios.” He aquí una crítica a la sociedad de consumo, en la que aquello que no sale por televisión no existe.

En conclusión, un poeta que demuestra cuán importante es la palabra para compartir sensaciones que, de otro modo, se quedarían en forma de corales.

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