miércoles, 6 de abril de 2022

ODA A LAS MASCARILLAS



Se cumple el segundo aniversario de la Pandemia y, desde que la curva de contagios ha comenzado a descender, la supresión de las mascarillas en interiores está en boca de todos. El llamado símbolo de la lucha contra el Covid-19 podría tener los días contados.

Fui muy reticente a la hora de ponerme el cubrebocas e, incluso, juré que nunca lo llevaría en verano. Ahora me cuesta un mundo prescindir de una prenda que forma parte ya del día a día. No solo me he acostumbrado a su presencia, sino que le veo un sinfín de ventajas. Recuerdo con cierto sonrojo una vez que caminaba por Alicante y vi a un conocido a quien no me apetecía saludar. ¿Verdad que no soy el único al que le ha pasado? Entonces caí en la cuenta de que, probablemente, no me reconocería con mascarilla. No dio muestras de familiaridad y continué mi paseo alegremente. Luego sentí un pinchazo de culpa, pero así somos los seres humanos. También voy a echar de menos la protección contra el frío durante el invierno. Ninguna bufanda se le puede comparar. Y, por supuesto, muchos hombres hemos aprovechado para llevar la barba como auténticos adanes; al revés que ellas, tan pulcras y bien maquilladas sin que nadie se lo pida. Bendita feminidad.

La lectura que uno saca de esta situación es que nuestro instinto de supervivencia nos ha hecho más agradable lo desagradable. Ya no nos ahogamos como al principio, pero los pulmones agradecerán el aire puro tanto como el corazón la alegría de los rostros.

Los científicos y los políticos pronto anunciarán que nos podemos quitar las mascarillas sin miedo. ¿Qué haremos? Revertir el proceso se antoja peliagudo. La gran mayoría guardaremos una por si las cosas se vuelven a poner feas.


miércoles, 23 de marzo de 2022

DOS HOSTIAS














Dos hostias,
una con la mano derecha y otra
con la izquierda
para quien pierda un amigo
por temas de fútbol, política o religión.
Desengáñate: hay quien piensa
diferente y, para colmo, puede
que tenga razón.


miércoles, 16 de marzo de 2022

LA NOTICIA MÁS ESPERADA










Pedro Sánchez compareció ante los medios de comunicación con cierto retraso sobre la hora prevista. Dijo que tenía una noticia buena y otra mala en relación al controvertido asunto de las mascarillas. Anunció que esta Semana Santa nos despediríamos del cubrebocas; sin embargo, no tendríamos más remedio que dar la bienvenida a la máscara antigás.


miércoles, 23 de febrero de 2022

EL LENGUAJE DE LOS SUEÑOS



El otro día leí en cierta famosa revista de cotilleos que los sueños son soluciones del cerebro a los problemas de la vida diaria. Me pareció una definición tan curiosa como simplista, sobre todo a tenor de mis últimas experiencias oníricas.

Soñé a principios de año que asistía al funeral de Pau Gasol, quien, por fortuna, solo se ha retirado del baloncesto profesional. Lo realmente insólito es que era amigo personal del jugador y debía pronunciar, al estilo americano, el panegírico. Desgraciadamente, había traspapelado el discurso. Pude recurrir al de mi madre, también presente en el sepelio, pero, al final, decidí improvisar unas sentidas palabras.

Más recientemente, soñé que estaba en una especie de terminal. Allí, en medio del tráfico de viajeros, mi madre se atrevía a confesarme que, a sus ochenta y siete años, se había vuelto a casar. La miré con los ojos como platos. No quise oír más detalles, pero ella no podía callar. El nuevo marido era un negro de veinticinco años con el pelo a lo afro. Por arte de birlibirloque, el chico apareció ante mí y me lo presentó. Desde una ventana del edificio, se distinguía un grafiti sobre un muro. Me dijo, con orgullo mal disimulado, que lo había pintado él.

No dejan de ser delirantes las salidas que propone mi cerebro ante los escollos de la existencia. Quizá soñar no sea otra cosa que dar rienda suelta a un humorista reprimido en medio de tanta racionalidad absurda. En cualquier caso, me atrevería a interpretar que una etapa termina y otra comienza. Ojalá la vieja alianza entre el día y la noche haga más llevaderas las nuevas realidades.


miércoles, 16 de febrero de 2022

LA CONSULTA


Caminó con pasos vaporosos a través de la niebla que envolvía la ciudad como un cristal esmerilado, subió la escalinata del edificio y atravesó la puerta de la consulta con enojosa facilidad.
     —Me he muerto, doctor, pero no ha aparecido ninguna luz. Todo sigue igual, salvo que casi nadie puede verme. Afortunadamente, usted…
     —Haga vida normal.

miércoles, 9 de febrero de 2022

EL HOMBRE DE ESPALDAS

















Durante uno de sus solitarios paseos, vio a su padre pescando doradas en el Tiro Pichón. Parecía imposible —había fallecido recientemente—, pero el corazón le decía que era él. Siempre de espaldas, siempre mirando al mar. Con solo pensar en comprobarlo, temblaba de pies a cabeza. Cuando estaba a punto de rozarle un hombro, se caló la inconfundible gorra de marinero que fue a la basura.


Incluido en la antología Microterrores publicada por Diversidad Literaria.

miércoles, 26 de enero de 2022

AGENTE SECRETO

















Nada hay peor que encender el móvil y encontrarse una llamada perdida de la Seguridad Social a las nueve de la mañana, sobre todo cuando esperas una ecografía desde hace cuatro meses.

Aunque sé que llamar al Centro de Salud es inútil, lo intento. El contestador automático está rayado como el disco de una quinceañera de los ochenta. Decido acercarme andando; no queda lejos. En la ventanilla me informan de que la llamada ha sido realizada desde el hospital.

«Pregunta por Charo», sugieren en recepción. En medio de un laberinto de corredores y pasillos, consigo dar con la puerta ocho: ecografías. Toco ligeramente con los nudillos, pero no contesta ni sale nadie. Localizo a alguien que promete buscarla y a otro alguien que también desaparece en su busca. Al rato, aparece Charo con falsa tranquilidad. Me observa por encima de sus gafas. «Te he llamado varias veces», regaña sin miramientos.

Contesto que trabajo hasta tarde y tenía el móvil apagado. Omito que soy escritor porque carece de interés para nuestro asunto, no porque me avergüence de ello. Le ahorro detalles como que araño horas de sueño para conseguir escribir unas líneas medianamente decentes. A menudo me siento un agente secreto con doble identidad. Si fuera panadero, se entendería mi desvelo nocturno: hacer pan. Podría contarlo sin problemas. Podría incluso alardear de ello. Nadie entiende a un tipo que pasa las horas dándole a las teclas más que otro escritor.

Charo aún añade que debería haber estado atento si sabía que ella iba a llamar por la mañana. «No creía que tan de mañana», pienso. Callo también que, además de escribir, soy un enorme trasnochador. Adoro estar despierto cuando el resto de la humanidad duerme. Mi trabajo de tardes tampoco ayuda mucho a madrugar. Finalmente, la mujer, ahíta, me da cita.

miércoles, 19 de enero de 2022

FINISTERRE

















El último día del año
parece el último día en la tierra.
Bajo tus pies se abre un abismo de ocasos.
Pero lo que creías el fin
no es más que un comienzo.
La muerte solo aplaza
el esperado reencuentro.
La soledad deja espacio
para abrazarse uno mismo.
El uno de enero sientes el alivio
de los regresados.

miércoles, 12 de enero de 2022

jueves, 23 de diciembre de 2021

EL PASEO


Hace unos años, durante unas vacaciones en Albacete, mi suegro me invitó a dar un garbeo la tarde de Nochevieja. Caminando y hablando de nuestras cosas, llegamos nada menos que hasta el Parador Nacional. Son la friolera de seis kilómetros. Desde entonces, he cogido la costumbre de pasear con la única compañía de mis pensamientos antes de las cenas navideñas. Me pregunto cuál será vuestra tradición. Si queréis contármela, estaré encantado de leerla. Como siempre, agradezco a Mónica la magnífica postal. Feliz Navidad, mirones.

miércoles, 15 de diciembre de 2021

LA EXTRAÑA PAREJA















Antonio y Tono, mi suegro y mi padre respectivamente, se acodaron en la barra del único bar abierto a aquellas horas de la madrugada. Eran los últimos parroquianos o quizá los primeros. El dueño les puso dos cañas y un plato de almendritas sin que dijeran esta boca es mía.
     Mi padre volvió a gruñir que aquel audífono era suyo, pero no estaba realmente enfadado. Antonio hizo ademán de quitárselo y devolvérselo, lo cual desató la hilaridad del hombre.
     —¿De qué te ríes?
     —Un poco de cachondeo nunca viene mal.
     Antonio movió la cabeza de un lado a otro: no había quién le comprendiera. Tono apuró su cerveza antes de explicarse.
     —El audífono ya no me sirve de nada. De hecho, oigo perfectamente por los dos oídos.
     —No jodas.
     —Hasta eso puedo hacer. Ventajas de estar muerto, Antonio.
     El aludido tragó saliva y levantó la mano para pedir otra ronda. Las nuevas bebidas iban acompañadas de un plato de agritos.
     —Quédatelo tú —prosiguió Tono—. Lo necesitas ahora que estás a punto de volver.
     La luz se fue de repente. Creyeron que el bar cerraba, pero el dueño les sacó de su error: en aquel barrio había constantes cortes de electricidad.
     Antonio hizo la pregunta definitiva.
     —¿Volver de dónde?
     Meses después de despertar milagrosamente del coma, mi suegro me dijo en un aparte: «No vas a creer lo que te voy a contar».

miércoles, 8 de diciembre de 2021

QUERERES



Cuando te falta alguien querido,
comienzas a valorar el vacío que llenaba,
su lugar en la ecuación
de los héroes domésticos,
su cruda personalidad
bruja.
También descubres
la fuerza escondida bajo las uñas, entre las cejas
capaz de levantar pianos
de angustia.
Esa luminosa
herida de luna
se llama
lobo.

miércoles, 17 de noviembre de 2021

GRUPOS


















Siempre he sido un individualista, un lobo asfaltario y nunca me ha importado lo más mínimo revolcarme en la más dulce de las soledades. Sin embargo, el extremo opuesto también me atrae: adoro una buena conversación donde el tiempo se detenga y frecuento a la gente que aporta un rayo de luz a mi vida. Conocí esta dualidad de mi carácter gracias a la lectura, recomendada por una amiga, de El lobo estepario (Hermann Hesse, 1927).

Pese a su mala reputación, la tecnología, por una vez, ha resultado una aliada para que un tímido como yo creara dos grupos en una conocida plataforma: Escritores Lobo y La Salamanquesa.

Escritores Lobo es, como su nombre indica, una manada de gente que aúlla letras. Solo por contradecir nuestra fama de solitarios, suelo compartir algunas creaciones para ver la reacción de mis compañeros. No se me caen los anillos. A veces sufro chascos como cualquier escritor: la genialidad hay que trabajársela.

La Salamanquesa es un grupo que pretende demostrar que existen actos culturales de calidad en Alicante. La literatura, la música, la pintura, el teatro, la danza y la solidaridad tienen cabida en un universo que incluye quedadas para disfrutar juntos del arte.

Supongo que os gustaría saber mi receta para que los grupos resistan el paso del tiempo. No la tengo. Personalmente, prefiero cuatro gatos buenos a cien malos. Existen mejores cosas en la vida que andar pegado a un móvil.

miércoles, 3 de noviembre de 2021

LOS ASESORES


















Los asesores aconsejaron mantener la mascarilla en lugares públicos hasta que el presidente superara su pánico a las multitudes.

FINALISTA en el Concurso Cuenta 140 de El Cultural.

miércoles, 20 de octubre de 2021

NACIONALIDADES






















En la terraza de un restaurante caro, la extranjera de la mesa contigua dijo: «Disculpe, no hable tan alto. Me está dejando sorda». Eché mano de la paciencia con que se le explica a un niño algo que debería saber: «Claro, soy español». Y no contento con ello, encendí un petardo porque también soy valenciano. Ella estaba horrorizada, de modo que, como buen alicantino, la invité a un chupito de cantueso que me arrojó a la cara sin miramientos antes de largarse. Entonces mi mujer volvió del baño.

miércoles, 6 de octubre de 2021

ROPA VIEJA



















Cómo cuesta
tirar la ropa vieja,
tan holgada
que nos hace sentir cómodos.
Qué fácil, en cambio,
desconfiar,
perder la fe
en las personas.
Tienes razón: fallan.
Los zapatos
también aprietan y no por eso
caminamos
descalzos.

miércoles, 22 de septiembre de 2021

DUELO AL SOL


Al doblar la esquina, vi al hombre detenerse en el extremo opuesto de la acera. Hice lo propio. La soledad de la calle era tan llamativa que no parecía verano, sino un apocalipsis. Avanzamos unos pasos hasta situarnos el uno frente al otro. Se quitó el sombrero muy lentamente para que pudiera apreciar sus ojos provocadores. Ni un atisbo de inseguridad. Transcurrieron unos instantes en los que apenas sucedió nada, salvo que el viento desordenaba mi flequillo como una mano sobre la frente. Tragué saliva y el tipo sonrió mostrando un diente de oro. Acaricié con la punta de los dedos mi muñeca derecha. Fue más rápido que yo por escaso margen. En apenas una fracción de segundo, desenfundó su mascarilla de lunares, se la puso y cruzó al otro lado. La cosa no acabó ahí. Manteniendo la distancia de seguridad de dos metros, me preguntó por dónde caía la Feria de Albacete. Le dije que iba en aquella dirección. Empezamos a caminar juntos y, claro, rompió el silencio para hacer otra pregunta. Y otra. Y otra más. Cuando alcanzamos la Puerta de Hierros, no nos sorprendió encontrarla cerrada. Le invité a una cerveza y un plato de gambitas. Dijo que había perdido el sabor y la confianza en los políticos. En ese orden. No supe si reír o llorar.

miércoles, 15 de septiembre de 2021

MI PADRE FUE TERMINATOR

















Mi padre fue Terminator: un organismo cibernético venido del pasado para protegerme. Cuando la depresión puso nidos en su sesera pensé que, en realidad, echaba de menos su tiempo. Le tocó vivir la Posguerra, las tardes de toros, las canciones de Machín y desvivirse en un sinfín de oficios. Ahora comprendo su sorda tristeza irreversible. Ya no funciona como un reloj, sino como un capricho de Goya. Todos los días amanecen crepúsculo y me mira empequeñecido, huérfano, en el desguace. Lo único que queda de aquel gran hombre soy yo.


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